domingo, 2 de septiembre de 2007

600.000 niñas serán vacunadas por las elecciones

Desde hace un año, las comunidades del PP más Cataluña (a menudo excéntrica en temas de salud) exigen al Gobierno que apruebe y financie la vacuna del cáncer de cuello de útero, que sirve contra el virus del papiloma humano. La ministra Salgado siempre se opuso. Pero Bernat Soria, en su primera decisión como ministro, rectificó a su antecesora y le dio la razón al PP. Es prácticamente seguro que la vacuna (de unos 600 euros) acabará en el calendario de vacunación obligatoria.
Pocas decisiones políticas afectan tanto y tan de golpe a tanta gente: "En una primera oleada habría que vacunar a las 600.000 niñas de entre 10 y 12 años, lo que supondría un gasto de 360 millones de euros. Y, luego, cada año, a las aproximadamente 200.000 que cumplen los 10 anualmente. Todo este desembolso no evitaría otros gastos, como el mantenimiento de las citologías".
¿Vale la pena?. No, según muchos expertos. "Estamos hablando de vacunar a 600.000 niñas sanas de golpe. Y la eficacia de la vacuna se ha exagerado, en realidad es muy baja. De esas 735 muertes, las dos vacunas que existen sólo podrían prevenir el 17%", explican aquí y aquí el catedrático de Salud Pública Miquel Porta, y el presidente de la Sociedad Española de Epidemiología, Ildefonso Hernández, que acaba de dirigir un curso sobre la cuestión en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo de Santander y en que el consenso científico era prácticamente unánime.
Burdo resumen: El Gobierno acepta vacunar a 600.000 niñas con una vacuna muy cara en una medida de dudosa eficacia. ¿Por qué lo hace? Para acallar al PP antes de las elecciones. Que para eso le eligen a uno.

No hay comentarios: