domingo, 2 de septiembre de 2007

Genial sinerGia

Imaginemos que tienes la puerta de Internet, Google, y a la vez una empresa de correo electrónico, Gmail, y quieres hacerle publicidad. Pides a tus usuarios a través de la página que hagan un vídeo y lo suban a Youtube (que también es tu empresa). Sólo es necesario que el logotipo de Gmail entre por la izquierda y salga por la derecha en su montaje casero. Como tu correo es el mejor, recibes 1.100 vídeos de 65 países. Hay de todo, gente que hace con un lego, bajo el agua... Así que como te llegan muchos, creas un blog para que toda esa gente vea que les haces caso. Y les señalas a cada uno en su lugar utilizando google maps, que también es tuyo, y google earth, otra de tus propiedades. Finalmente cortas y pegas lo vídeos que te han mandado tus usuarios, le añades una introducción y te sale un anuncio mundial, divertido, googlista. Como tus usuarios (uno de los targets más buscados).


Ya tienes el vídeo pero no vas a la tele a pagar millones por unos segundos de publicidad. Lo subes gratis a Youtube, tu empresa, donde en cuatro días lo han visto 2,090,894 personas (y subiendo). Dos millones de personas que no son como los telespectadores que lo miran de reojo. Gente que teclea y tiene tu producto a 30 céntímetros de su cara, que ha hecho un gesto para verlo. Luego esos mismos usuarios, y otros gilipollas como yo, colgarán ese vídeo en su blog (muchos usan Blogger, otra empresa que es tuya) para que lo vea más gente.
Coste del proyecto: No diré que cero porque sé por Dilbert que estas cosas requieren reuniones, viajes de avión, hoteles de cinco estrellas, presentaciones de power point, pero aparte de eso, casi cero. No sé si estos tipos de google son malignos, no soy un experto. Por ahora me parecen más listos que el hambre. Y luego hay gente que se pregunta por qué vale tanto esta empresa si ofrece servicios gratis.

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