sábado, 25 de agosto de 2007

Bélgica se rompe

"El surrealismo belga no murió con René Magritte. Vive más intensamente que nunca. De alguna manera todo el país tiene un toque surrealista o simplemente belga. La sencillez y la lógica de un Estado que lleva 75 días sin Gobierno y sin excesivos dramatismos es un buen ejemplo. Tampoco es fácil en un territorio donde para la administración de poco más de 10 millones de ciudadanos hacen falta seis Gobiernos: uno federal, tres de las comunidades (flamenca, francesa y germana), un Ejecutivo valón y otro de Bruselas capital. Hay una Cámara de Representantes, un Senado, cinco Parlamentos de comunidad o región y 10 provincias. Además, 308 comunas de lengua neerlandesa, 262 de lengua francesa, 9 alemana y 18 bilingües en la región de Bruselas... Y, por encima de todo, el rey Alberto II". (...)

"La coalición ha fracasado por el rechazo de los valones, especialmente de la humanista Jöelle Miquel, a aceptar una larga lista de más de 60 competencias actualmente ejercidas por el Gobierno federal y que pasarían a ser compartidas o ejercidas directamente por las regiones. Los valones entienden que las exigencias flamencas equivalen al desmantelamiento del Gobierno federal". (...)

"Desde que Bélgica inició su andadura por la senda del federalismo, primero con el reconocimiento de la autonomía cultural flamenca, en 1970, el abismo entre ambas regiones no ha hecho más que crecer". El artículo completo.

Fábula: Érase una vez un hombre que comía altramuces y se lamentaba de lo pobre que era. Hasta que miró a su espalda y vio a otro que comía las cáscaras que él tiraba.

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